lunes, 21 de agosto de 2017

BARCELONA - HABLANDO CLARO DESDE EL PULPITO

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EL TERROR CONTINÚA


Continúan escuchándose voces distintas al relato, nos plantean un camino de verdad, concordia y justicia. Las asimetrías son demasiados evidentes y nos muestran un poder judicial comprometido con violaciones a los derechos jurídicos y humanos de las personas detenidas en los mal llamados “juicios de lesa humanidad”. Ni hablar de los periodistas que no se animan a describir la realidad, salvo honrosas y pocas excepciones, todos continúan fieles al relato y no vacilan en descalificar de distintas maneras a quienes nos salvaron de ser un país comunista.

¿DOS TERRORISMOS?

Seguí con dolor los atentados terroristas ocurridos en España, país donde viví y al que quiero. Y veo y escucho a muchos periodistas y personas públicas en la Argentina calificar con duros términos a los terroristas que los llevaron a cabo. Llama la atención que son los mismos que marginan, olvidan o justifican al terrorismo que las organizaciones armadas marxistas cometieron en nuestro país durante años, inundando de sangre y horror a la sociedad. ¿Será que hay un terrorismo bueno y un terrorismo malo? ¿O será que la ideología es más fuerte que la razón?

Florencio Olmos
DNI 5.941.080

MUERTES SILENCIOSAS

El 6 de julio pasado moría el teniente coronel Julio Cesar Meroi, a raíz de una trombosis que se le produjo al final de una de las audiencias frente al tribunal oral que lleva adelante la parodia de juicio denominado "Operativo Independencia". Más de setecientos testigos desfilaron frente a los ojos de los jueces y ninguno de ellos lo reconoció. Sus hijos se presentaron luego ante el tribunal para pedir explicaciones, las que por supuesto no encontraron. Ese mismo día moría la señora de Meroi, madre de aquellos hijos. Su hija Sandra se suicidó el jueves pasado. Qué más se puede decir. Que estas muertes en cautiverio -y muchas otras de las que por cobardía nada se dice- sean al menos un gravísimo llamado de atención que logre despabilar el alma de la toga.

Francisco García Santillán
DNI 10.661.522



NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

domingo, 20 de agosto de 2017

VOCES DISTINTAS. "El que tenga oídos, que oiga"


En el día de la fecha varios lectores hicieron oír voces distintas, a las políticamente correctas, en la sección “Cartas de Lectores” del diario La Nación

CONTRA EL TERRORISMO, UNIDOS PODEMOS



La muerte y los heridos en el atentado ocurrido en Barcelona nos muestran el nivel terrible de enfermedad de este mundo, donde la sangre y la muerte son moneda corriente. La agresión no es nueva, pero el terrorismo ha alcanzado límites inimaginables: antes fue París, Bruselas, Berlín. Condenarlo y repudiarlo es válido, pero generalmente lo hacemos unilateralmente. Si todos los sectores políticos, sociales, religiosos, culturales -y muchos más- nos juntamos, se hará posible enfrentarlo. Por ello, tomo las palabras d de Juan Pablo II: "Que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz si no viene acompañada de equidad, verdad, justicia y solidaridad".

Roberto Peláez
DNI 21.142.456

¿IMPUTADOS?


Compadezco a las fuerzas de seguridad catalanas que abatieron a terroristas. En el futuro no lejano terminarán en la cárcel imputados de delitos de "lesa humanidad".

Juan Pablo Chevallier-Boutell

SEÑAL


Las sociedades tienen la necesidad de mirar hacia el futuro. Si no lo hacen, corren el riesgo de desintegrarse. Los dirigentes toman ese mandato y en sus propuestas siempre está el "vamos para adelante". La cuestión está en que hay que tener cuidado a quienes se deja atrás. En estas elecciones, y en el día a día de nuestro país, no se escuchan voces sobre la situación de los presos políticos que existen en la Argentina. Me refiero a militares, policías, sacerdotes y civiles que se encuentran presos debido a una violenta ruptura del principio de legalidad y de sus más elementales derechos humanos. Parece ser que para ellos existen un "punto final" y un amplio consenso para convertirlos en los chivos expiatorios de nuestro violento pasado reciente. Vamos para adelante: estoy de acuerdo. Pero hagámoslo todos juntos, respetando nuestra Constitución, los pactos internacionales y los derechos humanos. Tengo la esperanza todavía de que esto se logre con un pronto indulto presidencial para esas personas. Sería una clara señal de que en nuestro país se está produciendo un cambio de verdad.

Alejandro Patrón Costas
DNI 23.079.809

TREN A VENEZUELA

Norma Durango

Durante el informe de la ministra Patricia Bullrich en el Congreso sobre la desaparición de Santiago Maldonado, la senadora nacional de La Pampa, Norma Durango, marcó su "consternación" por la designación de Pablo Nocetti como jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad. Sostuvo que el señor Nocetti fue el defensor de conspicuos y condenados miembros de la Sub Zona 14. Acto seguido, cuestionó: "Pero ¿cómo puede haber un funcionario en el ministerio que haya sido partícipe y defensor, sobre todo defensor de estos violadores de los derechos humanos que fueron condenados en el juicio de la Sub Zona 14?"

En mi opinión, la contundencia verbal de la senadora sólo puede interpretarse de la siguiente manera: primero, como un claro acto de intimidación a los abogados que ejercen como defensores en causas de lesa humanidad (oficiales o particulares); segundo, y como consecuencia de lo anterior, como una burda limitación del derecho de defensa de los defendidos; tercero, como una artera maniobra de obstaculización de la justicia; cuarto, una solapada identificación de los abogados con sus clientes y las causas de sus clientes.

Ahora bien, que ningún legislador haya acusado recibo de aquello que debería escandalizarlos alimenta la sospecha de que lo aprueban. Ídem, los colegios de abogados. Hay optimistas que dicen que este tren ya no va a la Venezuela de Maduro; no es la opinión de los presos políticos y sus familiares.

Mauricio Ortín



NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

HAY QUE DAR UNA BATALLA POR EL PASADO Y POR EL PRESENTE

Los argentinos cargamos con un pasado conflictivo. El relato kirchnerista echó sal en las heridas y avivó una memoria facciosa, excluyente, que es fuente de divisiones y de enfrentamientos. Hoy necesitamos reconciliarnos con el pasado. Hay que recuperar la relación plural con el pasado, la conversación y el debate argumental. Hay que desandar el camino por el que se construyó esta máquina cultural.


Por Luis Alberto Romero - Historiador.

Las últimas elecciones han dejado más consolidado al frente gubernamental Cambiemos; sin embargo sigue necesitando llegar a acuerdos con otras fuerzas, en su mayoría de origen peronista. Las posibilidades de un buen debate y un acuerdo final negociado son grandes, pero queda una sombra: un sector intransigente que impugna cualquier transacción.

Este sector reluctante se conforma a partir de una matriz ideológica y cultural consolidada, sintetizada en el “relato”. Con él han construido un foso, como en los castillos medievales, que sirve de defensa y de base para el contraataque. Mientras subsista, los acuerdos de la mayoría que quiere dialogar, y el mismo diálogo, tendrán algo de provisorio.

El célebre “relato” bloquea cualquier discusión plural sobre el pasado, y también sobre el presente. Articula una narración de la historia que culmina en el kirchnerismo, momento fundador y revolucionario, asentado en tradiciones pasadas y proyectado hacia un futuro signado por una gigantesca letra K. La misma que hoy permanece, lejana pero amenazante, en nuestro horizonte político.

El relato ha sido obra de muchos. Quizá no abunden los historiadores de oficio, algo limitados por su apego a la verdad de los hechos, pero hay otros que se mueven con comodidad con esas versiones de la historia simplificada, acomodada y tergiversada, que conforman el amplio terreno de la memoria histórica. Historiadores populares, novelistas, cineastas, productores televisivos, artistas, periodistas o docentes trabajan con la memoria, recreándola y a la vez remodelándola sutilmente.

Pero el principal actor en este espacio fue el Estado, y quienes lo gobernaron e hicieron de la memoria uno de sus instrumentos de poder más poderosos. Entre sus múltiples recursos, el principal es la educación. No es fácil convertir a un educador en un disciplinado transmisor de discursos estatales. Pero los programas de estudio, los libros de texto, los cursos de perfeccionamiento, los canales educativos y el material producido para ser usado en clase, todo ello, usado hasta la saturación, a la larga, dejó su huella.

El kirchnerismo dejó una marca importante en otro recurso estatal: las celebraciones cívicas, los monumentos, los lugares de conmemoración, los museos. También en la televisión pública y los institutos de promoción del cine o de cualquier otra actividad cultural portadora de un mensaje.

En cada uno de estos terrenos la decisión política pesa mucho. Un buen ejemplo es el feriado del 2 de abril. La elección de esta fecha ya implica una decisión. Ese día puede conmemorarse la gesta heroica de la invasión, o bien recordarse a los caídos; éstos a su vez pueden ser considerados héroes o víctimas. Valdría la pena una visita al Museo Malvinas.

Aunque el gobierno usó libremente poder y recursos estatales, necesitó la colaboración de un conjunto de agentes intermediarios -escritores, artistas, periodistas, organizaciones sociales-, convencidos del mensaje y capaces de convencer a otros. Para reducir el riesgo de la diversidad de interpretaciones, se crearon entes estatales como el Instituto Dorrego o la secretaría de Coordinación del Pensamiento Nacional.

Wikipedia es un lugar en donde concurrieron todas esas influencias. Aunque es una organización pública y no estatal, tiene la huella de una concertada revisión de sus contenidos, para adecuarlos al relato oficial. No hay entrada referida a la Argentina que no haya pasado por el proceso de homogeneización, manipulación y a veces grosera tergiversación.

Por estos canales se instaló el relato y se ganó la así llamada batalla cultural. Recordemos sus dos componentes básicos. Uno es la historia revisionista, en su versión más populista y antiimperialista. En la Argentina, esta es la manera estándar de pensar la historia, que brota espontáneamente del sentir común.

El segundo elemento proviene de una variante del relato de los derechos humanos: una versión intransigente y radical, que progresivamente fue identificando a las víctimas con los “combatientes”. El setentismo fue el puente entre ambos elementos.

Combinar esos dos segmentos fue la clave del nuevo relato. Como en el caso del poxipol, juntos tiene un poder de convicción y de acción muy superior al de cada una de esas partes. Creo que esta ha sido una de las más notables construcciones del kirchnerismo.

Como otras, ha sido tan admirable en su artesanía como nefasta en sus consecuencias. Los argentinos cargamos con un pasado conflictivo. El relato kirchnerista echó sal en las heridas y avivó una memoria facciosa, excluyente, que es fuente de divisiones y de enfrentamientos. Hoy necesitamos reconciliarnos con el pasado. Hay que recuperar la relación plural con el pasado, la conversación y el debate argumental. Hay que desandar el camino por el que se construyó esta máquina cultural.

Para desmontarlo se necesita la colaboración de historiadores de ideas diferentes pero con la vocación de intervenir en la disputa por el sentido, en la dimensión pública de la historia. Necesitamos historiadores que miren la educación, los medios, las redes sociales y Wikipedia.

Pueden ser académicos, aficionados o periodistas investigadores. No es cuestión de grado profesional sino, fundamentalmente, de ética profesional: la honestidad y la preocupación por la verdad. La voluntad de no tergiversar deliberadamente los hechos y de controlar la inevitable subjetividad de la opinión.

La primera tarea del historiador es comprender lo que pasó, en toda su complejidad, sin apresurar el juicio moral. La percepción de la complejidad y de los matices es imprescindible para una valoración ética adecuada, que fundamente el juicio moral de los ciudadanos. También, para evitar el maniqueísmo.

El resultado de esa inquisición nunca será una única versión del pasado. La expresión del deseado pluralismo político e ideológico consiste aquí en la expresión de distintas visiones de lo ocurrido. De lo que pasó se pueden contar varias historias diferentes, pero no cualquier historia. El saber de los historiadores consiste en acotar las versiones posibles y descartar todas aquellas que se fundan en datos falsos o tergiversados, o que son el resultado de una reconstrucción caprichosa y groseramente manipuladora.

Un emprendimiento de largo plazo, llevado adelante por trabajadores del pasado honestos, bien formados y plurales, que desmonte una a una las piezas de un relato faccioso traumático, permitirá, a la larga, reconciliarnos con nuestro pasado, elaborarlo y seguir adelante.

No habrá ni una versión única, ni tampoco dos, cultivadas a ambos lados del foso. Habrá muchas, superpuestas, coincidentes y divergentes y, sobre todo, abiertas al debate y a la reformulación. Con un pasado así elaborado, podemos pensar en un futuro democrático y auténticamente plural. Y habremos ganado una batalla cultural.



NOTA: Los destacados no corresponden a la nota original.

sábado, 19 de agosto de 2017

TERROR EN BARCELONA

Víctimas del terrorismo en Argentina

Con enorme pena y dolor vivo los sucesivos atentados terroristas en diferentes ciudades de Europa, con gran cantidad de muertos y heridos. El jueves le tocó a Barcelona. Sé perfectamente cómo se viven esos espantosos episodios, dado que yo los viví en los años 70 en mi país. Fui testigo. Vi gente despanzurrada en la calle por cobardes bombas colocadas en diferentes partes de la ciudad por algunos de los que hoy se postulan a cargos legislativos. También vi morir gente acribillada a balazos por seres humanos que habían perdido la razón. Lástima que en aquellos sangrientos años la vieja Europa nos dio la espalda. Vaya a saber por qué. No importa ya. Como los argentinos que vivimos aquella tragedia sabemos bien de qué se trata, acompañemos sin resquemores a los que hoy padecen lo que nosotros padecimos hace más de cuarenta años.

Cristián A. Bengolea



NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

POR QUÉ NOS MATAN EN BARCELONA

por Ricardo Angoso
@ricardoangoso

Las matanzas contra los ciudadanos occidentales, que comenzaron en Nueva York en el 2001 y que continuaron con su estela sangrienta en Madrid, Londres, París, Bruselas, Berlín, Niza, Manchester y tantos otros lugares, tienen un hilo conductor: el odio de los islamistas más radicales hacia Occidente. Hoy fue Barcelona, mañana quién sabe dónde atacará el terrorismo islamista.


“¡Welcome refugees!”, colocaban en sus balcones los ayuntamientos de extrema izquierda en Barcelona y Madrid. Abrieron sus puertas sin mirar a quien entraba y acogieron con los brazos abiertos a miles de integristas islámicos. Las consecuencias a la vista están. Ahora millones de ciudadanos inocentes pagamos por sus errores, por sus demenciales políticas de acoger en nuestras casas a auténticos asesinos. Los que ayer atentaron en Barcelona y causaron varios muertos y decenas de heridos son nuestros vecinos, no busquen lejos de sus fronteras, los tenemos dentro. Son la quinta columna del odio a Europa y sus valores: los integristas musulmanes. Nos odian y nos odiarán siempre. Somos sus enemigos, ni más ni menos.

Barcelona, atentado terrorista

En definitiva, la inquina y el desprecio del Islam más brutal, con todas sus arcaicas ideas y retrógrados principios, es hacia la Europa de las libertades, el progreso y los Derechos Humanos. Nos matan porque nos odian, nos odian porque no pueden aceptarnos libres y viviendo en armonía pacífica con nuestros vecinos. Es una guerra santa declarada del integrismo más intransigente, racista y vetusto contra la Europa de las luces y la razón, pero también contra aquellos que en otras latitudes del mundo se inspiraron en estas ideas para construir sociedades libres y abiertas. Tienen un rencor de siglos que alimentan con su miseria intelectual y moral.

El terrorismo islámico no tiene límites

No aceptarán nunca que vivamos en sociedades libres, dónde las mujeres pueden votar, pasear libremente sin llevar un burkah y sin pedir permiso a sus maridos; no aceptarán nunca que hombres y mujeres de todas las condiciones y colores sean iguales y pueden tener los mismos derechos. No nos perdonarán nunca que no colguemos a los gays en grúas, tal como hacen en la progresista Irán que, por cierto, financia a grupos de izquierda como Podemos y regímenes abyectos como el de Nicolás Maduro. O, simplemente, que no arrojemos a las adulteras o a los homosexuales desde un quinto piso para que después una turba –no merece otro nombre- de buenos musulmanes los remate a pedradas, siguiendo las rancias tradiciones islámicas que en nombre del Profeta se “instalaron” en los territorios bajo la férula del autodenominado Estado Islámico.

Nos matan porque bebemos alcohol, porque no aceptamos quedarnos en la Edad Media, porque nos gusta la música, porque bailamos, tocamos el piano y porque nos negamos a aceptar vivir en regímenes teocráticos que viven anclados en la prehistoria. Ellos queman los vinilos, destruyen las radios, queman los libros prohibidos, casi todos, todo hay que decirlo, y se irritan con cualquier cosa que huela a tolerancia, progreso y libertad. Son los nuevos nazis, los bárbaros del siglo XXI que matan a los cristianos, degüellan a los infieles y miran hacia la Meca sin olvidar que su objetivo final es destruir esta Europa democrática, plural, libre pensante y sustentada en esos valores fundamentales de la revolución francesa que se ganaban a sangre y fuego en las calles al grito de “¡Libertad, Igualdad y Fraternidad!”. Eso, a esos miserables asesinos, les suena a chino y alimentan su odio con nuestra sangra, muerte y dolor.

Odian a Occidente

Oriana Falacci

Este odio y este rechazo hacia nosotros, porque por eso nos están matando, ya lo definía muy gráficamente hace años la fallecida periodista italiana Oriana Falacci: “Para comprenderlo -el odio- basta mirar las imágenes que encontramos cada día en la televisión. Las multitudes que abarrotan las calles de Islamabad, las plazas de Nairobi, las mezquitas de Teherán. Los rostros enfurecidos, los puños amenazadores, las pancartas con el retrato de Bin Laden, las hogueras que queman la bandera americana y el monigote de George Bush. Quien en Occidente cierra los ojos, quien escucha los berridos Allah-akbar, Allah-akbar".

Nos matan porque somos seres impuros ante sus ojos. Nos matan porque nos consideran inferiores, pecadores, merecedores de la muerte y porque no somos dignos de pertenecer a su fanática secta. Nos matan porque somos hombres de bien que aceptamos a las mujeres como son y porque no tenemos problemas en tener amigos gays. A sus ojos, claro, somos impuros y lo seremos de por vida, tal como bien explica la ya citada Fallaci: “En cuanto a los que se arrojaron contra las Torres y el Pentágono, los juzgo particularmente odiosos. Se ha descubierto que su jefe Muhammad Atta dejó dos testamentos. Uno que dice: “En mis funerales no quiero seres impuros, es decir, animales y mujeres”. Otro que dice: “Ni siquiera cerca de mi tumba quiero seres impuros. Sobre todo los más impuros de todos: las mujeres embarazadas”.

¿Se puede estar más locos, se pueden abrazar ideas más medievales que las que abrigan estas gentes en su interior? Realmente los que estamos locos somos nosotros por haber aceptado y tolerado este pensamiento aborrecible en nombre de una supuesta moral democrática y unas ideas de tolerancia que nada tienen que ver con la defensa firme de las libertades y los valores fundamentales del hombre. Pero la peor parte se la lleva la izquierda, que siempre calla, asiente y pide respeto a estos energúmenos, a estos asesinos sin piedad, mientras consiente y tolera que miles de cristianos sean asesinados en el mundo árabe y África por esta gentuza sin escrúpulos. Los musulmanes de Europa exigirán cada vez más, pues ellos no piden ni negocian sino que exigen e imponen. “Pues negociar con ellos es imposible. Razonar con ellos, impensable. Tratarlos con indulgencia o tolerancia o esperanza, un suicidio. Y cualquiera que piense lo contrario es un pobre tonto”, resumía muy atinadamente Fallaci.

Nos matan, y voy concluyendo, porque nuestra democracia es débil frente a esta nueva amenaza que ya está aquí y que cada día que pasa, como una gran bola de nieve, nos va sumiendo a todos en una pesadilla infernal de sangre y fuego, destrucción y horror. Nos matan porque al igual que en la década de los treinta del siglo pasado, cuando los fascistas se conjuraron para destruir las democracias en Europa y casi lo consiguen, los demócratas somos (y fuimos entonces) débiles y no hicimos nada para detenerlos. Luego para pararles tuvimos que recurrir a la guerra y las consecuencias son la ya consabidas: sesenta millones de muertos, el continente hundido física y moralmente y media Europa en manos de la tiranía comunista. Hoy, si no reaccionamos con fuerza, si no nos unimos frente a estos bárbaros, el día que seamos conscientes del peligro que se cierne sobre nosotros, será demasiado tarde y ya nada podremos hacer más que aceptar nuestro propio suicidio. Nuestra agonía. Y la larga noche, quizá, caerá para siempre sobre toda la humanidad. Nos matan porque no somos capaces de reaccionar y tenemos miedo, sobre todo por eso último nos matan y, lo más triste del caso, es que lo saben. Y nos matan porque algunos los reciben, no olvidemos el lema de Manuel Carmena en Madrid: “¡Welcome refugees!”. Bienvenidos a casa, criminales.


VOLVIMOS AL FUTURO


"Cuantas veces a un envido con un cuatro dije ¡Quiero!...
y otra vez me fui a baraja teniendo las treinta y tres"

Celedonio Flores.

Léase como se quiera, el domingo pasado Esteban Bullrich y Gladys González, de Cambiemos, casi dos desconocidos, dos "cuatro de copas" en la política de la Provincia de Buenos Aires le ganaron nada menos que al mayor cuco de la Argentina, Cristina Elisabet Fernández quien, acompañada por el terrorista montonero Jorge Taiana, obtuvo menos votos que Daniel Scioli o Anímal Fernández. El escrutinio oficial, que comenzó esta semana, carece de importancia pues se trató sólo de primarias.

A ese resultado de Cambiemos se sumó el triunfo en los bastiones opositores de Córdoba, Entre Ríos, Santa Cruz y San Luis, y el empate en Santa Fe; este dramático hecho que, con absoluta certeza, se consolidará el 24 de octubre en las verdaderas elecciones de medio término, pero permite ya a nuestro país volver a pensar en una agenda de futuro.

Uno de los primeros efectos se percibe en los Tribunales Federales de Comodoro Py, con la llegada de los efluvios de una nueva realidad a la extremadamente sensible nariz de los magistrados. Hasta entonces, muchos habían esperado cobardemente antes de acelerar la marcha de expedientes en los que se investiga la gigantesca corrupción del pasado gobierno, ignorando el masivo reclamo que, en las marchas del 20 de junio y del 3 de agosto, les formuló la sociedad. Pero ahora, con el ladrón de Eduardo Freiler suspendido como miembro de la Cámara Federal y varios más en capilla, la velocidad es otra y nada menos que Julio de Vido irá a juicio oral a partir de septiembre; con este nuevo ritmo, las probabilidades de que recalen en prisión grandes personajes del kirchnerismo durante lo que resta de la campaña electoral se han incrementado exponencialmente.

Espero que se empiece a corregir, también, la situación que afecta a los dos mil presos políticos, ancianos cuyas vidas se extinguen miserablemente en cárceles de todo el país por falta de atención médica y la violación de todas las garantías constitucionales.

Al respecto, mi habitual indignación superó todo lo anterior cuando, el miércoles, le fue concedida la prisión domiciliaria -aún no efectivizada- a Milagro Sala, una mujer que llegó a constituir un estado mafioso dentro del Estado, procesada ahora en muchas causas por corrupción, amenazas, defraudación al Estado, lesiones, usurpación, etc.. Esta "señora" no tiene la edad para acceder a ese beneficio y, además, es obvio que puede poner en riesgo las investigaciones o fugarse, ya que su organización -la Tupac Amaru- continúa siendo poderosa, pero la presión de los organismos de derechos humanos tuertos, incluyendo los internacionales, parece ser demasiada para los maleables integrantes de la Justicia argentina.

Y no pude menos que indignarme porque, el mes pasado, al igual que había sucedido hace poco con el Cnel. Hugo Delmé, de 83 años y con más de cuatrocientos militares, murió en cautiverio el Tte. Coronel Julio César Meroi, imputado en la causa armada en relación con el Operativo Independencia, mediante el cual y bajo un gobierno constitucional, el Ejército combatió para impedir que el ERP declarara un estado independiente; contemporáneamente, falleció su mujer. Tres días después, harta de un Tribunal compuesto por asesinos togados que nunca había siquiera escuchado a su padre, su hija Sandra se suicidó. 

A la luz de los dolorosos sucesos de Barcelona, una ciudad entrañable para todos nosotros, resurgió una vieja polémica: la calificación de los terroristas en función de su servicio a la "causa". En Cataluña, actuaron sin duda los malos, y merecieron la unánime condena social; aquí, sin embargo, como se ve, a quienes intentaron asaltar el poder a sangre y fuego en los 70's y que dejaron casi veinte mil víctimas civiles nunca reconocidas, se los reivindica como "jóvenes idealistas" y aún hoy se los premia con suculentas indemnizaciones, cargos y canonjías.

Volviendo al título de esta nota, los ítems que debieran componer la agenda del futuro los conocemos todos, pero es necesario enumerarlos para que los políticos de todos los colores los incorporen a las suyas y los transformen en políticas de estado. La conformación que tendrán las cámaras del Congreso a partir de diciembre, en las cuales nadie dispondrá de mayorías propias, obligará a la permanente negociación, una de las bases fundamentales de la democracia. El Frente para la Qué?, mutado ahora en Unión Ciudadana, protagonista de la más cerril y cínica oposición, quedará muy deshilachado y perderá peso, pero el justicialismo más racional, en todas sus formas, ha probado en estos dos años ser capaz de colaborar con la gobernabilidad.

Creo que el primero en la lista de grandes temas tiene que ser la educación en todos sus niveles, en especial el terciario, al cual me he referido en varias notas anteriores con propuestas concretas (vgr: http://egavogadro.blogspot.com.ar/2011/03/estupida-universidad.html). Es absurdo y suicida que sigamos enseñando con métodos del siglo XIX y maestros y profesores del siglo XX en esta época, marcada por la informática, la competitividad y el desarrollo de los servicios como industria; también lo es que el Estado no intervenga para decidir qué carreras universitarias debe privilegiar e incentivar para cubrir las necesidades de un país que pretende reinsertarse en el mundo.

Pero también deben formar parte de las prioridades las reformas tributaria y laboral, la responsabilidad fiscal, el financiamiento de los partidos políticos, la modificación del sistema electoral, el federalismo, la limitación en los mandatos, la división de la Provincia de Buenos Aires, la modificación en los códigos procesales penales, la composición del Consejo de la Magistratura, la introducción del voto para los jueces de menor cuantía y los jefes policiales de las pequeñas comunidades, la lucha contra el narcotráfico, la renovación de las fuerzas armadas y la seguridad de nuestro territorio y sus fronteras, la política migratoria, la responsabilidad penal empresaria, la extinción del dominio en los casos de corrupción.

El Gobierno, que hoy se encuentra en un inmejorable escenario político, debe ponerse al hombro esa agenda, porque ella será la que determine el verdadero cambio que la ciudadanía escogió hace dos años y, como se ve, pretende seguir apoyando y eligiendo. Significa una enorme responsabilidad y un gigantesco desafío para el Presidente Mauricio Macri, la Gobernadora María Eugenia Vidal y todo el equipo que se encuentra en el puente de mando de esta complicada nave que es nuestro impaciente y extraño país. Si consigue enmendar el rumbo de decadencia e insignificancia que hemos mantenido férreamente durante tantas décadas, su éxito será de y para todos, pero también nos pertenecerá el fracaso si no lo logra.

Esa responsabilidad es compartida con todos aquellos a los cuales el trabajo, el ingenio o la mera suerte puso en condiciones de ocupar un lugar preponderante en la sociedad, un rol del cual abdicaron también hace muchos años, cuanto entregaron la administración de nuestro bien más preciado, la propia Argentina, a verdaderos cafres. Ahora es el momento de apostar al futuro, invirtiendo para crear trabajo, para producir y exportar y, con ello, devolver a la sociedad en su conjunto un merecido bienestar.

Espero que Dios recuerde que, alguna vez, fue argentino.

Bs.As., 19 Ago 17

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

LOS DEMONIOS FUERON LEGIÓN


Los tres evangelios sinópticos recogieron un episodio impresionante de la vida de Jesús: la liberación de un endemoniado. Ocurrió en Gerasa o Gádara, un pueblo de la Transjordania. Mateo, en una variante más breve del mismo relato menciona a dos endemoniados. Marcos habla de un hombre poseído por un espíritu impuro; Lucas, por su parte, anota que se trata de un varón que tenía demonios. Estos últimos textos lo describen como un loco furioso, incapaz de vivir en sociedad. Mientras Jesús silenciosamente está expulsando al mal espíritu, éste reacciona, suplicante, porque sufre al abandonar su presa. El Señor le preguntó su nombre. La respuesta fue: mi nombre es Legión, porque somos muchos (Mc. 5, 9). El nombre "Legión" designaba una unidad militar de más de 6000 hombres; es un término técnico propio del latín, que pasó al uso del griego y del arameo. En el caso, da a entender que era un entero ejército diabólico, como un poder organizado, el que se había apoderado de aquella criatura y la había deshumanizado.


Demonio es el diablo, Satanás, en el pasaje evangélico, pero en nuestra lengua el sustantivo se aplica en sentido figurado a una persona perversa y maligna. Valga la divagación para introducir un asunto delicado y discutido. ¿Cuántos demonios poseyeron a la Argentina en la sangrienta década del 70 del siglo pasado? Aquellos fantasmas nos siguen obsesionando y dividiendo. Como el lector ya habrá advertido, estoy aludiendo a la "teoría de los dos demonios". Se ha inculpado al escritor Ernesto Sabato de ser su autor; la izquierda se ensañó con él criticando un pasaje del prólogo de "Nunca más", el informe de la Conadep: "Durante la década del 70 la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como desde la extrema izquierda. A los delitos de los terroristas, las Fuerzas Armadas respondieron con un terrorismo infinitamente peor que el combatido, porque desde el 24 de marzo de 1976 contaron con el poderío y la impunidad del Estado absoluto, secuestrando, torturando y asesinando a miles de seres humanos". Recordemos la accidentada secuencia de la cantidad de víctimas de la dictadura; mejor dicho, del atroz invento de esa gente, los desaparecidos: 7380 según el recuento de la Conadep; luego 8961; según otros informes, 13.000; después 22.000, hasta llegar a la cifra mítica de los 30.000, obligatoria de sostener según es ley en la provincia de Buenos Aires. Aunque una sola persona hubiera corrido esa suerte, se trataría siempre de una atrocidad.


En 2006 los impugnadores de Sabato y de los demás investigadores de aquel primer intento lograron reformular las expresiones del insigne escritor. Se impuso entonces este párrafo: "Es preciso dejar claramente establecido, porque lo requiere la construcción del futuro sobre bases firmes, que es inaceptable pretender justificar al terrorismo de Estado como una suerte de juego de violencias contrapuestas como si fuera posible buscar una simetría justificatoria en la acción de particulares frente al apartamiento de los fines propios de la Nación y del Estado, que son irrenunciables". Según tales revisionistas, hubo un solo demonio: el Estado. Ellos no parecen ser historiadores científicos, objetivos, ya que olvidan los miles de crímenes de los "jóvenes idealistas", escalonados con frecuencia y furia crecientes desde el asesinato del general Aramburu: secuestros extorsivos con ganancias de millones de dólares para invertir en armas, ataques a unidades militares cuyas mayores víctimas fueron los jóvenes "colimbas"; cientos de atentados, ubicuos, con el fin de ostentar un poder cada vez mayor; intento de "liberar" un territorio con el propósito de hacerse reconocer internacionalmente; y un largo etcétera, en el que pueden incluirse las delaciones internas en los grupos y los tratos subrepticios con sectores de las Fuerzas Armadas.


Fueron peligrosos delincuentes esos "angelitos". Sin justificar lo injustificable, es posible afirmar, según las declaraciones de ambas partes, que existió una cierta simetría, aunque variable a través de las peripecias de los enfrentamientos. ¿Con qué derecho los diversos agrupamientos subversivos se arrogaban la representación del pueblo, aun en el período en que regía una precaria democracia? Conviene recordar que los Montoneros surgieron del seno de la Iglesia: nacionalismo católico, Acción Católica, Pastoral Universitaria, con el aliento de los Sacerdotes para el Tercer Mundo y el horizonte ideológico de la teología de la liberación, el presunto mensaje de Medellín y un supuesto "espíritu del Concilio". En el otro frente, la policía y las Fuerzas Armadas contaban con los respectivos capellanes, que podían haber alertado a sus autores, con riesgo, por cierto, acerca de las atrocidades que estaban cometiendo.


No hubo un solo demonio suelto en aquellos años. Tampoco, en mi opinión, fueron solamente dos. Fueron Legión. Durante su tercera presidencia el general Perón dio órdenes de "aniquilar a la subversión" y determinó los instrumentos policiales que debían ejecutarla; continuaron obrando mientras gobernaba su esposa; guiado por artes brujeriles se destacó aquel escuadrón de nombre que se hizo célebre: Triple A. La Legión poseyó a mucha gente, de un lado, del otro y del medio; como explicó San Lucas en el caso de Gádara (8, 27): muchos demonios entraron en él, en el cuerpo y el alma de la Argentina de entonces.

Sin juzgar las intenciones, estimo que quienes militan contra la teoría de los dos demonios no quieren la reconciliación nacional; están abroquelados en el resentimiento y el rencor. Se alborozan porque 40 años después de aquellos sucesos la Justicia envía a la cárcel a antiguos oficiales jóvenes apelando al discutible concepto de "lesa humanidad". Laesus-a-um significa ofendido, herido, dañado. ¿No serán de lesa humanidad los delitos cometidos desde el Estado y contra todo el pueblo por personajes recientes que se han beneficiado de una distracción judicial de más de diez años? No hay futuro para la sociedad argentina sin perdón recíproco, sin olvido, que es lo contrario de la venganza camuflada como memoria. La historia bíblica de José concluye con este mandato que le dirige su padre Jacob: "Perdona el crimen y el pecado de tus hermanos, que te hicieron tanto mal" (Gén. 50, 17). El relator anota: "Al oír estas palabras, José se puso a llorar". El perdón, como realidad superior a la justicia, es el exorcismo que puede liberarnos de la sombra de la Legión. Aquel endemoniado de Gerasa que "vagaba entre los sepulcros, dando alaridos e hiriéndose con piedras", una vez sanado quedó sentado a los pies de Jesús, "vestido y en su sano juicio". Ése podría ser nuestro futuro.

Héctor Aguer[1]

NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.




[1] Arzobispo de La Plata, miembro de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas

jueves, 17 de agosto de 2017

¿QUIÉN SERÍA HOY EL PRESIDENTE?


Sr. Director,

Acabo de volver de la visita que hago frecuentemente a los penales de CABA y suburbano para visitar a los presos políticos. Hoy fuí al Penal de Campo de Mayo. Allí encontré, junto a más de cien presos políticos miembros de las fuerzas armadas y de seguridad, muchos con más de 70 años  y más de tres años sin sentencia firme y acusados por la prevaricatisima figura de "lesa humanidad" al heroe de Malvinas y de la Tablada Cnel. Emilio Nani. Tuve el honor de darle un fuerte abrazo. Esos hombres, cumpliendo las órdenes de un gobierno constitucional lucharon contra el terrorismo apátrida entrenado en Cuba. Al llegar a casa me entero del envío a prisión domiciliaria de la delincuente Milagros Sala que robó los fondos que para las viviendas le enviaba el Gobierno Nacional del corrupto kirchnerismo y que cuando las construía las asignaba sin escritura para poder echar a la calle a aquellos que no le obedecían las ordenes de la gobernación paralela que había establecido. Debo informarle al Presidente Mauricio Macri que muchos los venimos votando incluso el domingo 13 y lo votaremos en octubre pero que si bien no puede ni debe inmiscuirse en el Poder Judicial tanto el cómo los miembros de su equipo, entre otros me refiero a Avruj y a Marcos Peña, deben abstenerse de hacer comentarios y declaraciones enojosos y perversas sobre el tema de los DDHH. Asimismo prometió que iba a terminar con el curro de los DDHH pero no veo que haya movido un solo dedo a ese efecto. Si lo hizo que por favor nos lo informe a quienes lo hemos votado en parte por ese tema.  Le sugiero que en sus reuniones de gabinete analicen si las fuerzas armadas y de seguridad no hubieran reprimido al terrorismo quien sería hoy el presidente de la República Argentina Macri, Firmenich o Santucho.

Saludos cordiales

Dr. José Brunetta

DNI 4180958

LA CARTA A LILITA CARRIO... QUE NUNCA HUBIESE QUERIDO ESCRIBIR


Estimada Lilita,

Soy Guadalupe Jones, hija de un Preso Político por los mal llamados Juicios de Lesa Humanidad... hoy los hijos de los Presos Políticos estamos triste; dolidos e indignados. El 3 de julio murió el Tte. Coronel Julio Cesar Meroi; imputado en Operativo Independencia. Tres días después de su muerte tenía que hacer su descargo, defenderse... Y no llegó!!! Su silla quedó vacía... ni siquiera permitieron hacer un minuto de silencio. Ayer; un mes y medio después; su hija Sandra; se quitó la vida. No pudo más. Otra víctima de esta política k que sin estar sigue presente,... de estos juicios injustos... Sandra Meroi y su hermano fueron al juicio con un cartel con la foto de su padre. Nadie lo nombró... y tal fue la indiferencia hacia la muerte de este Señor que asistía al juicio impecable con su saco sport y su pañuelo al cuello; que la última semana la abogada querellante Liliana Molinari; pidió 25 años de castigo para el imputado Meroi... ¡¡¡25 años para alguien que había muerto!!! ...Lilita, así como a nuestros viejos les inventan desaparecidos a Uds. ahora también... ¿qué van hacer al respecto? ¿van a permitir que dentro de unos años los juzguen por "lesa"? ...Nosotros, los hijos, familiares y amigos no vamos a bajar los brazos, y teníamos esperanza en Cambiemos... pero para nosotros nada cambio, todo sigue igual, nuestros viejos presos, la edad promedio es de 74 años, muchos (la mayoría) enfermos, sin juicios, ni condenas y los dejan morir en las cárceles como el Tte. Coronel Meroi, o el Coronel Delme que se pasó una semana diciendo que le dolía el brazo y lo encontraron muerto en su celda con su rosario en la mano a los 83 años!... mientras tanto le dan domiciliaria a la korrupta de Milagro Sala ...hasta cuando Lilita van a estar "pasivos" con nuestros viejos... hay más de 2000 Presos Políticos, 418 muertos en Cautiverio de los cuales 77 son desde que comenzó el Gobierno de Cambiemos, no queremos más Sandras ni Meroi, ni Delme en nuestras vidas... no queremos más injusticias en Nombre de los Derechos Humanos que definitivamente nuestros viejos no los tienen... ni "Derechos" ni "humanos".


María Guadalupe Jones

martes, 15 de agosto de 2017

LA DEMOCRACIA ABUSADA

video

Los infundados reclamos y las violentas acciones de la Resistencia Ancestral Mapuche constituyen actos de sedición.

"Mandó Calvain traer la criatura que criaba de pechos la mujer de Painé y se la hizo entregar a la madre diciéndole: «Dale de mamar por última vez al niñito».  Llegó la hora, quítanle la criatura del seno, tómanla á ella y de un solo bolazo en el cráneo en la parte superior, fue lo suficiente para que dejase de existir, colocándola al lado izquierdo de su marido."

Así relataba el cautivo Santiago Avendaño el asesinato cruel, a golpes de boleadoras, de treinta y dos mujeres como ritual en las exequias del cacique ranquel Painé (1844) ... "Todas se atropellan topándose unas sobre las otras para no ser designadas como una res en una majada, cayendo algunas para no levantarse sino todas pisoteadas y contusas. Ni más ni menos tal era el aspecto de aquel espantoso drama con todos sus horrores."

Painé había formado la gran nación ranquel en el centro de nuestro país, oponiéndose a Rosas y separándose de Calfucurá, quien lo apoyaba. Como otros "pampas antiguos", los ranqueles fueron "araucanizados" y adoptaron las costumbres mapuches.

Sacrificios aztecas

Esos rituales son comprensibles en el contexto de su tiempo, al igual que los sacrificios aztecas o los niños ofrendados por los incas en el volcán Llullaillaco. También es entendible que el general Eduardo Racedo hubiera desenterrado los restos del cacique Mariano Rosas para entregarlos a Estanislao Zeballos como piezas de investigación.

Esos contrastes reflejan el progreso moral ocurrido desde entonces. Hoy está aceptado que cada persona es un fin en sí misma y no un medio para los fines del grupo, de la familia o de la tribu. La dignidad humana es el valor por excelencia, con prescindencia del lugar de nacimiento, de las características étnicas, religión o credo político. La adopción de esos valores otorga sustento ético al Estado argentino para reivindicar su soberanía sobre el territorio de la nación: es una democracia republicana, pluralista e inclusiva.

Sin embargo, en los años setenta grupos violentos rechazaron esos valores, usando el terror para subvertir la democracia en nombre del "socialismo nacional". Y, ahora, la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) llama a la "resistencia ancestral" para reivindicar derechos territoriales, mediante agresiones también aterradoras, a personas que viven en paz en el ámbito de la República.

Facundo Jones Huala

Se trata de la RAM, liderada por Facundo Jones Huala, detenido en la Unidad Penitenciaria 14 de Esquel y de la Coordinadora Arauco Muleco (CAM), su contraparte en Chile. En Chubut, el activista está acusado por ocupar campos y provocar incendios, daños, amenazas, privaciones ilegítimas de la libertad, destrucción de maquinarias, abigeato y robo de mercaderías, entre otros delitos. Su causa más grave es en Chile, que reclama su extradición por terrorismo, tenencia de arma de fuego, incendio de propiedad con habitantes adentro y violación de la ley de extranjería.

Jones Huala manifestó su "orgullo" por el accionar de la RAM, que se adjudicó el incendio del refugio San Martín (conocido como Jakob); daños en la línea eléctrica de Cholila a la ruta 40 y la destrucción de la estación Bruno Thomae del emblemático tren turístico cordillerano La Trochita.

Encapuchados de RAM destrozaron la Casa de la Provincia de Chubut

La violencia de la RAM se extendió a la ciudad de Buenos Aires, donde varios encapuchados destrozaron la Casa de la Provincia de Chubut en una movilización frente al Congreso de la Nación para pedir la aparición de un artesano, cuyo paradero se desconoce, donde activistas con las caras tapadas atacaron a policías y periodistas, pintaron móviles e incendiaron motos policiales.

La RAM niega la soberanía nacional sobre el territorio que ocupa, sosteniendo que allí no rigen las instituciones argentinas, sino las del pueblo mapuche. Hasta conforma "tribunales multiculturales" para juzgar y condenar a quienes los enfrenten, como ocurrió con una notificadora judicial hace unos años.


En la cultura que reivindica la RAM nadie podría haber hecho reclamos territoriales, ni alzarse contra la autoridad tribal. Hubieran sido muertos a lanzazos o con bolazos en el cráneo pues allí sólo regía el arbitrio del cacique. Bastante similar a Cuba, Corea del Norte o Venezuela, donde se fusila o encarcela sin debido proceso legal.

Ésa es la gloriosa debilidad de la democracia: rige el Estado de Derecho, aun frente a quienes lo repudian. Aunque se abuse de esa debilidad, como siempre lo han hecho los terroristas en Occidente, reclamando juicios justos y las garantías de los tratados de derechos humanos.

Jones Huala ha expandido su reclamo comarcal, para ampliarlo a la liberación universal: "Proletarios del mundo, uníos". Como un refrito del Manifiesto de 1848, arenga a luchar contra "dos Estados colonialistas y capitalistas" (la Argentina y Chile) mediante la rebelión popular "a través de la Dirección Estratégica de La Vanguardia de Weichafes (guerreros)".

Para la RAM "todas las formas de lucha son válidas", pues considera que la Justicia y las fuerzas del orden son formas de represión arbitraria y no instrumentos legales del poder público. Para legitimarse, la RAM encuadra su accionar en la "legítima defensa" ante el "Estado opresor", intentando así cambiar los roles para victimizarse. Como aquel apotegma de la guerrilla setentista: "La violencia de arriba engendra la violencia de abajo".

Con un discurso ideológico y bien distante de la mansedumbre de su pueblo, Jones Huala denuncia "el tramposo juego de la burocracia y la hipócrita legalidad burguesa, leyes que no dudan en romper cuando el rico lo ordena; allí los jueces se olvidan el Estado de Derecho convirtiéndose en secuestradores y lacayos de terratenientes y empresarios". Consignas rancias, derruidas como el Muro de Berlín y torpes como los dichos del norcoreano Kim Jong-un.

Como hemos señalado desde estas columnas, nadie es realmente un pueblo originario de ningún lugar, pues la evolución humana incluye desplazamientos, dominaciones, extinciones, connubios e himeneos. En ese desarrollo siempre agónico, siempre incierto, existe un avance ético al reconocerse ahora valores universales e inalienables de la persona humana.

Se ha recordado numerosas veces que el pueblo mapuche, cuya lengua era el mapudungun, no es originario de nuestro territorio, pues irrumpió desde el Arauco (Chile) cuando los españoles introdujeron ganado, para arrearlo desde las pampas y venderlo tras la Cordillera. Fueron llamados araucanos y lograron someter a las tribus locales, hasta imponerles sus costumbres.

Pero sea cual fuere su historia, hayan sido los primeros o los segundos habitantes, ningún ciudadano tiene facultad para atribuirse los derechos del pueblo y peticionar en nombre de éste, sin cometer delito de sedición. El principio de igualdad suprime los fueros personales. Los reclamos de cualquier grupo o colectivo deben canalizarse en el marco de la ley y no por fuera, con actos de terror.

Desconocen Jones Huala y sus seguidores que en la Argentina hemos tenido 34 años de democracia, con gobiernos populares, ajenos a la caricatura neoliberal y capitalista que pretenden pintar y que, en 1994, cuando él tendría 8 años, se reformó la Constitución nacional e incluyó el artículo 75, inciso 17, sobre los pueblos indígenas, único grupo poblacional al que le otorga un tratamiento diferenciado.

La Constitución argentina es un pacto de convivencia entre personas distintas, con ideas diferentes y, muchas veces, en conflicto entre ellas. Personas que han optado por respetar esas reglas, olvidando el origen de cada uno para construir un futuro en común. Todos han renunciado al ejercicio de la fuerza para ganar de mano a los demás y aceptan el rigor de las instituciones, aunque frustren deseos individuales.

Los infundados reclamos de la RAM y sus violentas acciones ofenden a nuestros obreros y empleados, estudiantes y jubilados; a quienes buscan empleo o que necesitan doble empleo. A los médicos de guardia, a las maestras rurales, a los inmigrantes recientes y los nietos de inmigrantes; a los pacíficos obreros que trabajan por su sueldo; a quienes viven en asentamientos urbanos o en campamentos patagónicos; a los abanderados y repitentes; a las viudas y madres solteras sin ayuda; a los huérfanos y personas con discapacidad; a los incluidos y a los excluidos.

Todos ellos sienten que nadie debe lograr ventajas abusando de la frágil y noble democracia con capuchas, palos y bombas. Postergando a los demás en su provecho, invocando derechos que no existen, valores que no se comparten y privilegios que no se justifican.

FUENTE: http://www.lanacion.com.ar/2052583-la-democracia-abusada y la publicación periódica
*1810 – BICENTENARIO – 2010* Año 9  Nº 325


NOTA: Las imágenes y video no corresponden a la nota original.