lunes, 27 de marzo de 2017

¿DEFENDER QUE?


¿Defender que?, ¿la democracia?, ¡por favor!, ahora todos quieren defender la democracia  pero se niegan a aceptar que si hoy hay democracia, no es porque Alfonsín la trajo, es porque en los setenta hubo militares, policías y gendarmes que se jugaron el cuero peleando contra la subversión, los mismos que hoy, ante el silencio de la mayoría de ustedes, están presos. ¿Qué vamos a defender?, si de puro miedosos no queremos aceptar que el viernes pasado se homenajeó a terroristas que pensaban hacer un estado totalitario sobre los cadáveres de 1.000.000 de argentinos.

Hubieran salido antes, cuando los que usufructuaron la democracia -y me refiero a radicales, peronistas, etc.- fomentaban que desde la escuela, desde la universidad, y desde la “prensa correcta” se hablara de estos terroristas como si fueran los ángeles custodios de nuestra Patria y se denostara a las Fuerzas Armadas como demonios sedientos de sangre. Nadie alzó la voz cuando un ignorante, como todos los presidentes que la Argentina ha tenido desde Arturo Frondizi, fuera denominado, por los mismos que hoy se preocupan por lo que le pueda suceder al país, “padre de la democracia” y montara un esperpento jurídico que le abrió las puertas a la venganza que vino después.

La democracia no es solo votar cada dos años; la democracia, para que sea efectiva debe significar un compromiso con todas las instituciones que hacen a un país, pero la mayoría de los que hoy llaman a marchas en defensa de la democracia -que por el día y la hora parecen organizadas por el kirchnerismo- se callaron cuando se prostituía la justicia, cuando con el cuento de que se destinaba el 6% del PBI a la educación contemplaron, “tolerantes”, la destrucción más feroz que en la Argentina se hizo de la escuela pública, y permanecieron en vergonzoso silencio -en una década donde el dinero entró a raudales- mientras morían, desnutridos, seis chicos por día; y cuando una desquiciada dijo “que iban por todo” siguieron en silencio. Es ahí donde se debería haber salido a defender a la democracia, pero reconózcanlo, había miedo, demasiado miedo como para animarse a algo.

Lamentablemente es así, defender la democracia hubiera debido hacerse antes, no ahora cuando la historia y no la memoria les hace caer la venda con que se cubrían los ojos, ¿o no vieron desfilar el viernes a los de “la campora” casi regimentados, tal como los “montos” desfilaban en los setenta?, y todavía hoy hay periodistas -por la plata baila el mono y por el miedo el oso- y una multitud de biempensantes que le cree a la “abuela” Carlotto cuando dice que hay que dejarlo terminar a Macri y juega al “policía bueno y policía malo” con la otra vieja que al menos dice las burradas que se le ocurren sin disimulo alguno.


Pensemos fríamente, argentinos “biempensantes”, ustedes que creyeron que iban a "acabar con el curro de los derechos humanos" y ven que hoy los que desde siempre manejaron el "curro" son los mismos que en los últimos días se han dedicado a la gimnasia revolucionaria haciendo marchas “docentes”, piquetes que pararon una ciudad, homenajes multitudinarios a delincuentes como pasos previos a hacerse con el poder. ¿Que les quieren oponer?, ¿algunos grupos golpeando cacerolas? Ellos -a los que nunca les interesó la democracia, ellos, a los que ustedes apoyaron cuando les contaban el cuento del salvajismo de las Fuerzas Armadas- lo han dicho, van por todo. Ustedes sigan votando, mientras puedan, sigan hablando, mientras los dejen, que los tipos que una vez los defendieron, hoy se mueren de viejos en los penales federales.

Jose Luis Milia

30.000 DESAPARECIDOS. LA MENTIRA ERIGIDA EN LEY

26/03/17
Por Mauricio Ortín

El Senado bonaerense transformó en ley la iniciativa kirchnerista originada en diputados que deja establecido como inamovible que el número de los desaparecidos en el gobierno de facto, iniciado el 24 de marzo de 1976, es de 30.000. Al parecer los legisladores que aprobaron la ley creen que las mayorías simple que obtuvieron en las votaciones respectivas poseen el poder suficiente para cambiar la realidad. A su vez, el informe del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, sostiene que el número de desaparecidos durante la última dictadura fue de 6.348 (662 casos ocurrieron durante el gobierno de Isabel Perón), Luego, la diferencia entre la cifra de la legislatura, que ya es ley provincial, y la oficial del Ministerio de la Nación es casi de un 80% ¿Acaso se trata de un error? Para nada. Treinta y cinco años de gobiernos constitucionales fueron más que suficientes para que familiares o allegados de personas desaparecidas hayan denunciado esa situación en los organismos correspondientes estatales y no estatales. Que son 30.000 no es un error sino una burda y cochina mentira. Mentira que Bonafini y Carlotto esgrimen con cinismo impune contra la montaña de evidencias que la refutan y mentira con la que los legisladores bonaerenses envilecen la política. No existe un solo fundamento en los considerandos de la ley que avale la cifra de 30.000.

Apenas y como si se tratara de una gran verdad una cita, que a los efectos nada agrega, de la carta abierta del terrorista-homicida Rodolfo Walsh. Si Buenos Aires fuera provincia de verdad y no de mentira y si este país no fuera bananero, la sola presentación del mendaz y evidente proyecto de ley hubiera desencadenado sobre su autor, el legislador kirchnerista Darío Díaz Pérez, el correspondiente juicio político y destitución. Como es obvio sucedió lo contario. Ni el sindicalista opositor Baradel, ni el ministro de Educación, Esteban Bullrich, ni los becarios del CONICET, ni obispo alguno de la Conferencia Episcopal Argentina, ni Carrió, Lanata, Leuco o Nelson Castro se pronunciaron en contra de semejante atentado a la verdad. Son COM-PLI-CES.

Tampoco, la gobernadora Vidal acusó recibo. Ahora tiene la obligación de vetar la patraña convertida en ley so pena de convertirse en encubridora del delito de envenenar a los niños vía los textos escolares. De no suceder tal cosa estamos en el horno. La posibilidad de que, de oficio, algún fiscal se ocupe de denunciar a los legisladores ante la justicia es más que remota si tenemos en cuenta que la gran mayoría de ellos repite la mentira de los 30.000 en los juicios de lesa humanidad.


Usar el poder del Estado, aventando el odio hacia al colectivo de las FF.AA. instalando, por ley, 24.000 crímenes que jamás sucedieron bien podría encuadrarse tranquilamente en la figura de crimen de lesa humanidad. El cual no prescribe y por él que, si llegamos a recuperar al país de la decadencia en que está sumido, los corruptos y los pusilánimes tendrán que rendir cuentas de su traición.

DIA DE LA MEMORIA


A propósito de la reivindicación de la lucha armada de los años 70, expresada por numerosas voces en los Actos por el Día de la Memoria en el día de ayer, debemos reflexionar acerca de la gravedad de tales expresiones y sus posibles consecuencias hacia el futuro. Queda en evidencia que muchos argentinos no han asimilado las enseñanzas de esa trágica etapa de nuestra historia que no debería volver a repetirse. A la vez es una severa advertencia para las Instituciones de la República, ya que por razones obvias, esta vez ya no estarán las Fuerzas Armadas  disponibles para enfrentar como entonces, al flagelo que ensangrentó al País.

Juan Miguel Giuliano
General (R)
DNI 4.866.846
Presidente del Foro de Generales Retirados

¿QUÉ ES LO QUE SE HOMENAJEÓ, EN REALIDAD…?

Silvia Ibarzábal


Entrevista con Silvia Ibarzábal, hija de una víctima del terrorismo. Y también del “relato”, como muchos argentinos

26 Marzo, 2017

A horas de haberse conmemorado el 24 de Marzo. ¿Qué es lo que se homenajeó, en realidad…?

Difícil respuesta es la que merece el título de la presente nota, y no porque se desconozca, sino porque los interesados en generar confusión, para eludir la prisión y auto justificarse de sus crímenes, lograron esos propósitos a través de tanto engaño, y durante tanto tiempo.

Pero también para que no se les reclamen las importantes indemnizaciones que lograron cobrar. Dineros de todos los argentinos.

Ninguno de ellos dirá -no lo quieren reconocer-, que la Argentina sufrió un ataque terrorista promovido por Estados extranjeros, y también local, como lo fue la Provincia de Buenos Aires, en pleno Gobierno constitucional, elegido libremente por el pueblo.

También ocultarán que hubo un clamor, de parte de la enorme mayoría de la población, pidiendo ser defendida de los horrendos e injustificados crímenes por parte de quienes luego los argentinos vinieron a enterarse que habían sido “jóvenes idealistas”, quienes además fueron llevados a la muerte por sus promotores, mientras estos disfrutaban de confortables y seguros destinos en el extranjero.

A Silvia Ibarzábal le publicó recientemente una Carta de Lectores, el Diario LA NACIÓN, y ENFOQUES POSITIVOS tomó la posta en la intención de ampliar los dichos de quien fuera una de las muchísimas víctimas que provocaron quienes iniciaron una guerra en la Argentina.

A continuación, las respuestas que da al Portal, la aludida víctima:

P: En su Carta a LA NACIÓN fue usted muy precisa en cuanto a la presentación de los hechos que la motivaron a escribirla. ¿Puede darnos algunos detalles que allí no expuso, acerca de los graves hechos que terminaron con el asesinato de su padre, a manos de los terroristas de los años setenta en la Argentina?:

R: “Mi papá, el Coronel Jorge R. Ibarzábal, era Jefe de la Unidad Militar más poderosa en el país la que fue atacada por la organización armada Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) a fin de llevarse todo el armamento que allí se encontraba.

Esto fue durante el Gobierno constitucional del General Juan Domingo Perón, en Enero de 1974. Mes en dónde la mayoría del personal se encuentra licenciado o de pase.

El ataque lo realizaron 230 efectivos aproximadamente, 80 de los cuales no ingresan para dar apoyo desde afuera.

Es un caso emblemático ya que provoca el discurso más fuerte de Perón en donde los llama “reducido número de psicópatas al que hay que ir exterminando uno a uno por el bien de la República”.

El ataque fue brutal, fue sangriento, puedo recordarlo perfectamente ya que era una adolescente y vivíamos en frente al Cuartel. Mataron un soldado para ingresar, luego al Jefe del Regimiento, el Coronel Camilo Gay, más tarde a su señora esposa delante de sus hijos, dejando una gran cantidad de heridos y llevándose secuestrado a mi papá. Lo tienen secuestrado 300 días exactos para luego asesinarlo.
Quiero destacar que su asesino, se encuentra homenajeado en el Parque de la Memoria al igual que tantos otros que atacaron la República”.

P: Resulta llamativo el primer párrafo de la carta aludida, el que dice: “Curioso país éste en donde la memoria reemplaza a la historia …”. Sería importante que explique el sentido que quiso darle a esa frase…

R: “La memoria es muy subjetiva y particularmente en el caso de la Argentina se utilizó con fines ideológicos. Los Organismos de DDHH (que son de izquierda) fueron muy activos durante todos estos años. Nosotros,… los otros, llevamos en cambio un luto silencioso.

Puedo decir que el pasado, martillado con vehemencia una y otra vez por la dirigencia política oficial durante la última década, sigue marcando el compás que anima el presente de los argentinos.

Se falsifica la realidad de lo acontecido y se parcializa la visión de los hechos. Lejos de curar las heridas violentan el orden jurídico y la verdad.

Esto se da con el advenimiento de la democracia, es decir más de 30 años, construyendo una memoria acomodaticia y sesgada. Lo que incide en las generaciones más jóvenes acerca de nuestra historia real y completa.

A esto le llamo memoria que no es historia, que no es verdad.

En la Argentina de hoy existe una falsa memoria, todavía se escuchan voces que no se encuentran.

Es hora de reconocer que nadie es dueño de la verdad completa, que cada uno tiene un pedazo”.

P: Nadie podría cuestionarle su deseo de “… mirar hacia adelante… trabajando por la necesaria concordia política…”. Pese a que también usted dice que “no hay que olvidar lo que pasó”. ¿No cree que algún lector que prefiera eludir los compromisos cívicos y patriotas, quiera quedarse sólo con la comodidad “de mirar hacia adelante”, y con ello dejar de lado una imprescindible exigencia de reparación y reconocimiento del daño cometido por parte de quienes iniciaron la guerra, absolutamente ilegítima, y obviamente también ilegal…?

R: “Es cierto, el poco espacio con que cuentan los Medios hace que uno no pueda explayarse. No fue mi intención expresar que los argentinos tendríamos que mirar para otro lado, al contrario. Creo que todos los sectores tendrían que hacer una autocrítica, no solo los combatientes. También la Iglesia, sindicatos, empresarios, medios de comunicación etcétera. Sería una forma de ir transitando hacia la concordia política, hacerse cargo de lo sucedido desde el lugar que a cada uno le tocó vivir.

Luego, nuestros muertos deberían ocupar el lugar en la historia que les corresponde. Eso para mí es una justa y exacta reparación, claro está que habría que comenzar por la educación y manuales de lectura desde la primaria.

Muchas cosas hay por hacer y serían muy reparadoras”.

P: Desde San Agustín hasta nuestros días, y aún desde mucho antes, se dice que no hay paz sin una justicia previa. ¿Podríamos pedirles a tantas víctimas de los horrores de esa guerra, que no esperen la justicia y que se conformen con la interesada “solución” que la Política le ha dado a este emblemático caso?:

R: “Creo que la Política no ha dado ninguna solución a ningún caso de los muertos por el terrorismo subversivo. Muy por el contrario, ha reabierto las heridas. En lo personal, opino que los argentinos nunca nos vamos a reconciliar… corrió mucha sangre, quedó mucho dolor pero también creo que podríamos reparar nuestro espíritu.

Después de una guerra, civil o internacional, los grandes países curan rápidamente las heridas para afrontar un futuro superado por las diferencias del pasado. Concordia y verdad no son algo mágico que se da de inmediato, es todo un proceso y es necesario para un país con una historia reciente, hacer el esfuerzo de comenzar a transitar”.


sábado, 25 de marzo de 2017

RECONCILIACIÓN


El lunes pasado estaba volviendo en colectivo de la Facultad de Ingeniería (UBA) cuando vi un cartel en la calle. Era una invitación a la marcha por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en conmemoración de los desaparecidos de la última dictadura militar, realizada ayer. Una frase de este cartel me llamó la atención: "No a la reconciliación". Lo primero que pensé es lo fuerte de esta frase. Alguien que no se reconcilia es alguien que tiene rencor, y alguien con rencor no puede hacer el bien. Nunca. En segundo lugar pensé en la ridiculez de la frase. ¿No a la reconciliación con quién? ¿Las fuerzas armadas? O sea que la Argentina está condenada a subsistir sin defensa, con un organismo (básico en una república) totalmente en ruinas. ¿O se refiere a la reconciliación con los que encabezaron la dictadura? La mayoría están muertos.

Este cartel es una invitación al odio, al enfrentamiento. ¿De verdad necesitamos eso en una sociedad que ya está dividida en casi todos los aspectos, desde el fútbol hasta la política? Me pregunto cuándo nos vamos a dar cuenta de que si queremos que nuestro país sane y crezca, necesitamos eso mismo que se rechaza en el cartel: la reconciliación.

Matías Marcó del Pont
DNI 40.649.246


CON PANTALONES LARGOS


"El peor enemigo de un gobierno corrupto es un pueblo culto".

El sábado 1° de abril, a las 18:00 horas, ha sido convocada la ciudadanía para expresar, en todas las plazas del país, su innegociable decisión de vivir en democracia. Se pide que los asistentes no lleven banderas partidarias, para demostrar que no se trata de dar apoyo a fuerza política alguna, sino de rechazar todos los movimientos destituyentes -el llamado "club del helicóptero"- que hoy pretenden expulsar al circunstancial ocupante de la Casa de Gobierno para regresar al país que sueñan seguir depredando impunemente.

Las usinas kirchneristas llevan semanas enviando por las redes sociales mensajes contradictorios para impedir esta marcha, y muchos tilingos la criticaron por haber sido fijada para un sábado, cuando muchos salen de la ciudad; por eso digo que, si usted no está dispuesto a entregar una tarde, o unas horas, para defender pacíficamente nuestro sistema de vida, no merece disfrutarlo. Piense sólo que le está dejando el monopolio del espacio público a quienes quieren terminar con él y, si logran su propósito, usted será responsable; aquí no hay opciones, seremos Argentina libre o Venezuela esclavizada, saqueada, hambreada.

En estos días, de la mano de Baradel y otros impresentables como él, el kirchnerismo puso finalmente en claro cuáles son sus prioridades: por la vía subversiva tratar de evitar el futuro carcelario que ya respira en la nuca de su jefa espiritual, y mantener en la pobreza a su triste clientela, formada por quienes son obligados a seguir en la ignorancia por la desastrosa educación pública que se les imparte.

Los gobiernos provinciales, con sus ofertas de "cláusulas gatillo" en caso de incremento de la inflación y de premios por "presentismo", dejó a los gremios docentes sin argumentos válidos, y la insistencia en la necesidad de una paritaria nacional, cuando la Nación no tiene una sola escuela ni un maestro a su cargo, desnudó la verdadera sinrazón política de las huelgas salvajes, que prometen continuar. Por su parte, María Eugenia Vidal se ha mantenido firme frente a la extorsión, justificando las encuestas que la señalan como la figura política mejor valorada del país.

Después de la divulgación de la última estadística de la pésima situación en que se encuentra el aprendizaje de los chicos en la Argentina, creo que sobran las pruebas de lo dicho, reafirmado por la resistencia a la evaluación de los propios docentes, que siguen enseñando con formas y contenidos del siglo XIX cuando el mundo entero ya ha entrado en una nueva revolución tecnológica que, como fue la industrial en su momento, está cambiando el futuro de la humanidad.

En la marcha que concretaron el martes, también quedó en claro cómo se aumenta artificialmente el número de manifestantes, cuando un video "viralizado" mostró que se repartían guardapolvos blancos a reconocidos piqueteros para disfrazarlos de genuinos maestros; también fueron difundidas muchas denuncias que hablan del sistema para reclutar a gente muy humilde, mediante el pago de una suma fija mensual para retribuir la presencia habitual en los cortes de calles y avenidas; el dinero que financia todo ese disparate es el mismo que entrega el Estado a las organizaciones y municipios, sin controlar cómo lo utilizan. 

Ante al desmadre cotidiano que impide a los porteños concurrir a trabajar y regresar después de hacerlo, por la permanente ocupación del espacio común que protagonizan quienes obedecen las directivas que llegan desde el Calafate, finalmente el Gobierno se puso los pantalones largos. Después de haber cedido mucho frente a la agresividad de quienes pretenden derribarlo, Macri modificó el tono en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. Ese cambio fue reafirmado esta semana por Marcos Peña en su presentación habitual sobre la marcha del país.

El Jefe de Gabinete no trepidó en responder con justificada furia cuando Axel Kiciloff, responsable de los mayores desastres ordenados por Cristina contra la economía del país, dijo que el Gobierno navegaba sin instrumentos; ponderó la metáfora y lo acusó de haberlos destruido, como fue el caso del INDEC; acto seguido, y con la misma vehemencia, exigió a los ex-funcionarios y legisladores K que se hicieran cargo, de una buena vez, de las nefastas consecuencias que dejaron sus más de doce años en el poder.

Cambiemos, de ese modo, ha comenzado a reconciliarse con su base electoral, que lleva meses reclamando que abandone esa postura tan zen que lo hizo olvidar un consejo del propio peronismo ("a nosotros hay que cobrarnos al contado y pagarnos en cuotas") y ceder a las permanentes presiones de quienes usan nuestro dinero para sus acciones destituyentes. Hizo bien, ya que la tolerancia hacia los abusos que todos los días se realizan sobre la libertad para circular no le aportaba en ningún caso la adhesión de los responsables, mientras desilusionaba precisamente a quienes lo votaron pretendiendo un cambio profundo en las costumbres y hábitos sociales.

Vale recordar una reflexión de Fernando Henrique Cardoso, ex Presidente de Brasil: "Leyendo los diarios y revistas, mirando la televisión, conversando en los bares y paradas de colectivos, en las antesalas de ministerios, en los corredores del Congreso y aún del gobierno, se espera, se ruega a veces, por un acto, un gesto heroico, en fin, cualquier cosa que solucione en seguida las aflicciones del pueblo, o los intereses de algún grupo. Estos últimos tal vez puedan ser atendidos en un momento. Los intereses de todo un pueblo, no. Dependen de la acción continuada que cambie prácticas, mentalidades, estructuras".

Es cierto que la economía deja mucho que desear todavía, en especial para los más humildes, pero sólo podrá mejorar cuando lleguen las indispensables inversiones de propios y ajenos y el país comience nuevamente a crecer. Y esto sólo se verá cuando podamos ofrecer al mundo un lugar en el que la Justicia desempeña su rol con independencia, con seriedad y con rapidez; cuando exhibamos un territorio con paz social, con respeto por la ley, la palabra y los contratos, y con reglas claras y precisas que no son modificadas abruptamente. Todo, además, sumado a una sociedad educada y culta, como la que tuvimos cuando Sarmiento logró terminar, en pocas décadas, con el analfabetismo; esa enfermedad social que, como inexplicables suicidas, hemos permitido que nos ataque nuevamente, de la mano de las políticas populistas y clientelistas de los últimos setenta años.

Ayer, las ex-entidades de derechos humanos (Bonafini reconoció que las Madres son una organización política), la izquierda trotskista y todos los kirchneristas celebraron el 24 de marzo en con una nueva "misa" de memoria tuerta, negándose a aceptar la verdad histórica. En este tema también sería altamente positivo que el Gobierno cambiara; una forma de hacerlo, sin necesidad de alterar su discurso políticamente correcto, sería convocar a un plebiscito, como lo hizo Uruguay, para que la sociedad toda sea quien decida, democráticamente, si quiere recuperar la concordia y terminar con la inicua persecución a los ancianos soldados que rescataron a la Patria de las fauces del marxismo cubano y hoy siguen muriendo en las mazmorras de toda la Argentina.

Bs.As., 25 Mar 17

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

24 DE MARZO

Sobran testigos que pueden dar fe que el 24 de marzo de 1976 yo estaba en contra del golpe. Creía que era necesario que esa guerra civil larvada saliera a luz y que comprometiera a todos sin excepción y cuando digo que comprometiera a todos estoy diciendo que todos aquellos que pedían fusilamientos y cadalsos en las plazas de la República se untaran, también, las manos con sangre de guerrilleros.

De esta manera, con algún muerto a cuesta también habrían salido a matar los tibios, los del “animémonos y vayan”, todos aquellos que se llenaban la boca con la democracia y les fregaba el respeto a las instituciones. Y entonces si hubiera sido verdad la mentira de los 30.000 y hoy tendríamos un gran país.


Pero algo falló y fueron los militares. Incapaces éstos de resistirse cuando se les dice con lindas palabras que la Patria está en peligro y que solo ellos pueden salvarla, salieron a la calle con la premisa que esta guerra civil no era de civiles cuando en realidad tendrían que haber dejado que el terrorismo hiciera con cualquiera y en especial con los políticos, lo que los “Montos” hicieron con Mor Roig o el ERP con Genta y con Sacheri. Pero no, en su apuro lograron el efímero aplauso de esa mayoría, que por no haberse ensuciado las manos hoy se guarda en un silencio cómplice, y tomaron el poder, montando un triunvirato que para nada sirvió siendo incapaces de justificar, una vez hecho, la eliminación de los terroristas.


En consecuencia, como bien lo definió Juan José Gómez Centurión, lo que hubiera debido ser un plan fue nada más que un caos, la falta de responsabilidades definidas hizo que hasta hubiera señores de la guerra y que algunos generales en ese entonces, hayan sido desplazados por aquellos que creían que en una guerra se puede quedar bien con Dios y con el diablo, en especial si este último es extranjero, y manejarse con tontos eufemismos sobre la muerte.

Todo fue mal, el peso de la guerra cayó sobre las espaldas de oficiales jóvenes que hicieron lo mejor que pudieron hasta acabar, más mal que bien con la guerrilla. Lo que sucedió después es algo que merece estar en el “créase o no” de Ripley; la guerra, ganada militarmente se perdió por la incapacidad que los “tríos sucesorios” tuvieron en pensar el futuro, por internas conventilleras de las fuerzas y por haber hecho peor todo lo que en economía y política se podía hacer, simplemente, mal. Lo que sucedió en Argentina años después de terminada la guerra es increíble, es como si una vez terminada la 2ª. Guerra mundial, los oficiales americanos, ingleses y franceses hubieran sido juzgados por los nazis sobrevivientes.

Los que nos salvamos de un destino de lacayos, porque ese hubiera sido el destino de la Argentina si el terrorismo hubiera ganado la guerra, hemos decidido mirar para el costado mientras hoy, 24 de marzo de 2017, hordas de imberbes que jamás supieron lo que era despertarse con el estallido de las bombas, proclaman la fábula mentirosa de la “maravillosa juventud” y aquellos que nos devolvieron República y democracia esperan la muerte en los penales federales.

Lamentablemente de nada sirve declarar hoy haber estado en contra del golpe, el odio y la venganza, vigentes como en el primer día nos le resta valor a cualquier posición crítica de lo que sucedió. Nos han obligado a definirnos por blanco o negro porque son ellos -los políticos cagones, la sociedad cobarde, los que mercan con los derechos humanos y se han hecho millonarios a costa del dolor de los argentinos- quienes les han dado alas a esta explosión de odio y venganza que terminará con el país.

Jose Luis Milia

viernes, 24 de marzo de 2017

EL 24 DE MARZO, OTRAS MIRADAS

Yo elijo


Antes de que a algún legislador trasnochado se le ocurra aprobar una ley que me impida recordar lo que yo quiera, en este 24 de marzo elijo acordarme de las víctimas del terrorismo, aquellas que murieron sin tener nada que ver, pero también de aquellas que murieron combatiéndolo. Elijo acordarme de los miembros de las fuerzas de seguridad que lo combatieron y que murieron en prisión, y también de los que hoy, vivos, están injustamente presos. En el "día oficial de la memoria parcial", elijo acordarme de la parte que me se me antoja.

¿Me lo van a prohibir?

Alejandro Patrón Costas (h.)
DNI 23.079.809

Grieta o concordia


El calendario nos pone ante una fecha que merece una reflexión sobre la reiterada política argentina de tener dos posturas irreconciliables e inconducentes, que se mantendrán de no haber en los tres poderes del gobierno nacional una actitud ética y responsable que permita superar este omnipresente maniqueísmo ideológico. De otro modo, sería imposible borrar la grieta que justifica las conductas confrontativas en que especuladores empedernidos y contumaces fundamentan su inconstitucional modus vivendi, que los ubica al filo del comportamiento incurso en traición a la patria o la sedición (artículos 22 y 29 de la Constitución nacional). Doce años de autoritarismo y de un gobierno perverso han traicionado la democracia y la republicana voluntad popular de todos los argentinos. Pero desde diciembre de 2015 no han existido cambios eficientes para cerrar las heridas, afianzar la justicia y reordenar el Estado.

Este 24 de marzo nos sorprende -por acción u omisión- con la misma grieta de las posturas equívocas, sólo que el oficialismo, asediado por los desestabilizadores, no cambia al paradigma constitucional que posibilita la inclusión y participación -a través de sus representantes- de la ciudadanía que se ha expresado en las urnas.

La clave está en optar entre "la grieta" y la concordia democrática republicana. Yo opto por esta última.

Horacio Domingo Marengo
DNI 7.990.235

Memoria completa


El 24 de marzo debería ser una día de reflexión, para lo cual sería conveniente recordar también la otra parte de la historia, que se persiste en negar, tergiversar y aun ocultar. Las medias verdades terminan siendo una vil mentira. Hay 2167 presos políticos, de los cuales 399 ya han fallecido en cautiverio. Mujeres y hombres, civiles y uniformados de todas las fuerzas, padecen las consecuencias de un proceso de persecución, venganza y exterminio donde en forma sistemática se repiten irregularidades jurídicas, que se instrumentan en el ámbito de una justicia prevaricadora. ¿Estará algún día la clase política argentina dispuesta a terminar de convalidar con su silencio la alevosa violación de la normativa legal vigente, en sendos e interminables circos judiciales que se repiten a lo largo y a lo ancho del país? Muchos políticos de aquellos años, que vivieron la guerra revolucionaria que sacudió a nuestra patria, hoy viven entre nosotros. ¿Recuperarán la memoria completa?

Bueno sería que así sucediera. Ayudaría a clarificar sin hipocresía nuestro pasado y a darse cuenta de cómo se utilizaron los derechos humanos para consolidar un gran negocio.

Cnel. (R) Guillermo César Viola
DNI 8.488.475


VÍCTIMAS INVISIBLES

Lograr una pacificación que deje atrás años de violencia política supone acceder a la verdad de lo ocurrido en la década del 70


La negación y la falsificación de la historia son una de las peores herencias recientes con las que el pasado insiste en condicionar el presente. Después de 12 años de un tan sugestivo como lamentable silencio, cuando no un discurso distorsionado y falaz, en las últimas semanas nuestra sociedad parece haber comenzado a reconocer que la terrible violencia que caracterizó la trágica década del 70 no tuvo que ver sólo con la desplegada desde el Estado, sino también con la acción igualmente violenta de los distintos grupos terroristas que no vacilaron un solo instante en apuntar contra civiles inocentes.

Parecería que así se comienza a corregir, lentamente, una tan desgraciada como deliberada omisión que no reconoció el profundo drama personal ni los daños que afectaron a las víctimas absolutamente inocentes de una injustificable violencia desplegada por aquellos movimientos revolucionarios. Hablamos de un número elevado de argentinos, hombres, mujeres y niños, a los que hasta ahora se ha ignorado, como si no fueran sujetos de derecho de ningún tipo. Son los que fueron asesinados, mutilados, heridos, secuestrados y hasta torturados en las eufemísticamente llamadas "cárceles del pueblo".

Cómo no reconocer que nos habíamos olvidado de ellos, de sus respectivas familias, abandonándolos en el más completo desamparo, sin consideración alguna, injustificadamente despreciados e incluso criticados. Para ellos no hubo homenajes, ni monumentos, ni indemnizaciones, ni programas de contención, ni amparo alguno. Sólo recibieron silencio. Han sido, hasta ahora, víctimas realmente invisibles, de las que ni siquiera se hablaba.


El primer paso previo al adeudado reconocimiento debería ser identificarlos, conocer sus nombres, saber quiénes fueron y son nuestras víctimas abandonadas. El camino pasa seguramente por repetir una experiencia nacional que resultó muy valiosa: la de la Comisión Nacional de Desaparición de Personas (Conadep), creada en 1983, durante la presidencia de Raúl Alfonsín. Es oportuno recordar que estaba integrada por miembros destacados de nuestra comunidad que, con seriedad y coraje, hicieron una labor histórica meritoria, investigando y registrando a los desaparecidos por acciones ilegales de las que fueron responsables algunos de nuestros militares que hoy cumplen condenas impuestas por la Justicia. Un primer gran paso en esta dirección fue el brindado por el Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv). Utilizando material de difusión pública exclusivamente basado en los diarios de época, contó el número de víctimas del terrorismo asesinadas, heridas y secuestradas entre 1969 y 1979. Arribaron a la conclusión de que los terroristas causaron 17.382 víctimas de todo tipo de delitos, de las cuales 1094 fueron asesinadas. Esta cifra debe complementarse con la información en poder del Estado, de manera que ciudadanos cuyas historias no fueron relevadas por la prensa de aquellos años también puedan ser reconocidos como víctimas del terrorismo.

Es hora de comenzar a pensar en la necesidad de conformar un organismo similar a la Conadep para identificar cabalmente a las víctimas de la acción de los distintos grupos armados a fin de darles el lugar que, en justicia, les corresponde en nuestra historia.

Esta incontrastable información sobre las víctimas del terrorismo debe incluirse en los planes escolares y grillas de contenidos de historia de aquella penosa década, con imparcialidad, de manera que las nuevas generaciones puedan tomar conocimiento del baño de sangre que envolvió a nuestro país y aprender que la violencia no ha de ser jamás instrumento para defender o sostener los propios ideales, como tampoco puede justificarse para ello la interrupción del orden constitucional. Abordar los hechos históricos de nuestro pasado más reciente con un enfoque global encierra un desafío a la madurez de la sociedad argentina respecto del relato sostenido en la última década, que invisibilizó cualquier vestigio de las víctimas del terrorismo y negó la responsabilidad de las organizaciones armadas en la tragedia de los años 70.


Desentrañar la verdad es lo que reclama nuestra dignidad nacional para desenmascarar todo lo sucedido en una de las etapas más tristes de nuestra historia. Sin dejar capítulos en blanco, en aras de la transparencia y de justicia. Luego de 33 años de democracia, el pueblo argentino merece conocer su historia, sin interpretaciones que la distorsionen a la luz de conveniencias políticas o ideológicas, con magnanimidad y capacidad de asignar justamente las responsabilidades por los hechos cometidos, de manera que la ley se aplique a todos por igual para que quien haya delinquido responda por ello. Es hora de dar visibilidad y justo reconocimiento a quienes, hasta ahora, sólo fueron testigos invisibles e inocentes, desestimados y castigados por la indiferencia y el olvido de sus propios compatriotas.


jueves, 23 de marzo de 2017

CHIVOS EXPIATORIOS


Se cumplen 41 años del golpe cívico militar de 1976, fecha estigmatizada si las hay. Producto del ataque y revanchismo de la izquierda, y los medios y políticos que han salido a la luz a partir de 1983. Víctimas voluntarias e involuntarias de la infiltración marxista y la estupidez humana. Primero, acusando a los militares como si fueran extraterrestres que un día se levantaron con sed de sangre y resolvieron asesinar a miles de argentinos, víctimas inocentes de esos salvajes. Segundo, escondiendo a los verdaderos responsables, que a partir de 1973 incendiaron el país con bombas y atentados e ignorando sistemáticamente a sus víctimas, haciéndolas desaparecer de la memoria colectiva. Tercero, instalando un relato mentiroso que falseó cifras, inventó víctimas e historias teatralizadas sin sustento, y motorizó el peor fraude de la historia argentina, el curro de los derechos humanos, que hizo desaparecer de las arcas del Estado la mágica suma de 2000 millones de dólares.

Sólo hay soldados, policías y agentes civiles octogenarios, presos en las cárceles de este país, con menos derechos que el peor de los delincuentes por el sólo hecho de salvar a la Nación de las garras del marxismo, víctimas de los denominados juicios de lesa humanidad, un circo repleto de irregularidades, donde los jueces son los oponentes de antaño y no hay ni políticos ni terroristas en esa situación.

No fueron los militares los responsables del 24 de marzo de 1976, fue la ineptitud de la clase política, que no tuvo respuesta al caos que se desataba en el país. Triste destino el de un país en el que sus dirigentes en lugar de asumir sus responsabilidades y culpas buscan sistemáticamente chivos expiatorios a los que hacen responsables de todo lo pasado.

Jorge Gustavo Taboada
DNI 13.505.770


LAS AMARGAS VERDADES, DE LA MISERABLE, HIPÓCRITA HISTORIA NACIONAL, DE LOS ÚLTIMOS AÑOS

12 de marzo de 2017

Desde 1983, se persiguió a las Fuerzas Armadas de la Nación, en forma persistente y feroz, no hay medio de comunicación, que no encontrara forma artera y mentirosa, de agredir gratuitamente a las fuerzas solo por ser el sostén Formal y Constitucional de La Nación, más allá de que algunos individuos que las integraron cometieron delitos para ser condenados por la justicia.

Por: Rodolfo Griffa

                                                                       
Permítame el lector dedicar la nota a solo algunas de las hirientes mentiras, que profundizan y ensanchan la "grieta", de que todos hablan y nadie intenta cerrar, quizás porque el que "divide", triunfa.

Pero llama la atención ver que en la edición 1243 de la Fundación Malvinas, aparece reiteradamente un, creo museo,  "Che Guevara".
                                                                                                                                El solo nombre, de ese personaje nefasto de la guerrilla en Latinoamérica, asesino impiadoso, que nada dio a su patria de origen, y solo sangre a los países donde desarrolló su actividad subversiva, sin norte, sin principios, y con nefasto final, para sí y sus seguidores, no debe mezclarse, con la Imagen impoluta de quienes dieron todo por su Patria, y no pidieron nada a cambio.

Creo que todo lo ateniente a Malvinas, debe ser con el nombre de Giachino y todos los que siguieron sus pasos de Gloria y Honor.

La distancia entre los héroes y un subversivo sin destino ni grandeza, ofende a los héroes.
De todas maneras, como editor independiente, elegí publicar los envíos de la Fundación Malvinas, respetando el nombre y el motivo de la gesta, y como defiendo la libertad de expresión sin claudicar, publiqué tal como me llega la nota y según mi compromiso.

Según el título de esta nota, aclaro

Desde 1983,  se persiguió a las Fuerzas Armadas de la Nación,  en forma persistente y feroz, no hay medio de comunicación, que no encontrara forma artera y mentirosa, de agredir gratuitamente a las fuerzas solo por ser el sostén Formal y Constitucional de La Nación, más allá de que algunos individuos que las integraron cometieron delitos para ser condenados por la justicia.

En este caso es como si un maestro o portero de una escuela, cometiera un delito, y se condene a todos los educandos del establecimiento como participes del acto fuera de la ley.

Con los Veteranos de Guerra pasó lo mismo, fueron culpables de una guerra, se los ocultó, en lugar de homenajearlos como correspondía, y mucho menos se les otorgó el amparo y reconocimiento,  de parte de los políticos y de gran parte del pueblo,  que tiene memoria flaca, y cambia de la euforia al rencor, sin ver sus propias dudas e irresponsabilidad frente a cada uno de los acontecimientos que ocurren,  de los que participa,  pero luego no asume como propios.           Cada humano es artífice de su propio destino, y cada pueblo es artífice de su destino de ser Nación o solo un territorio compartido,  por una casi sociedad,  que no sabe lo que quiere, como lo quiere, cuando lo quiere, para que lo quiere, y donde pretende ir,  sin rumbo,  sin vocación,  sin criterio, sin decisión, sin asumir sus propios errores y tratar de corregir sus faltas y encaminarse definitivamente a un futuro de grandeza, con todas las condiciones naturales para lograrlo, pero sin la decisión común de ejecutar responsablemente el plan adecuado.

Quedando siempre en las manos de aventureros, corruptos y ladrones,  que abusan de la inconsciencia y laxitud  de los ciudadanos que no arriesgan, esperando el salvador que nunca llega.                                                                                           Las que combatieron al terrorismo apátrida y sanguinario presos.

Los asesinos en libertad, cobrando del Estado Nacional suculentas indemnizaciones por atacar a ciudadanos inocentes, secuestrar personas,  y poner bombas,   entre tanto,  impolutos ciudadanos subversivos,  niegan derechos a los héroes que dieron su vida por la Nación, y por supuesto a las víctimas,  nada,  ni Derechos Humanos, ni reconocimiento oficial alguno.

Es la primera de las notas que publicaré con motivo de denunciar las mentiras de la historia de los argentinos de hoy.

Perdón por el tono, por la forma, por el contenido que lástima,  pero la verdad es dura,  es cruel, golpea,  pero si es verdad,  debe resplandecer a pesar de todo,  y los archivos periodísticos, y la Justicia, la confirman.


Rodolfo Griffa

LA VERDAD DE LAS VÍCTIMAS Y LA RETÓRICA DE LOS TERRORISTAS

Victoria Villarruel, Roberto Perdía, y Luis Mattini entrevistados en el programa "A fuego lento", de Clara Mariño y Ceferino Reato; por "Canal 26" - 22/03/2017.



LADRON DE HEROISMOS Y MEMORIAS

“El ejecutor de una empresa atroz debe imaginar
que ya la ha cumplido, debe imponerse un porvenir
que sea irrevocable como el pasado”

Jorge Luis Borges.- El Jardín de Senderos que se Bifurcan.

Es fácil definir a Pérez Esquivel. Es su gusto y su fetiche, manejarse con sepulturas anónimas a las que les pueda sacar un provecho e imaginar cementerios olvidados. Ídolo indecente de grupos que han hecho de la inmoralidad su culto cotidiano, maneja sus obsesiones con la febrilidad del poseso y es su trajín tratar que el mundo sea, cada día, un mejor estercolero.


Grotesco maestro del desatino, pero ahíto de maldad, venía ocupando su tiempo en tratar de conseguir que un asesino, Marwan Barghouti, sea premiado, junto con la libertad, también con el Nobel de la paz, “premio” devaluado si lo hay, desde que sujetos como Desmond Tutú y el propio Adolfo lo utilizaron como herramienta para promocionar asesinos, sean estos etarras, palestinos o irlandeses.

No menos cierto es que en su prontuario se destaca con luz propia la cerrada defensa que este sujeto hizo de cuanto facineroso andaba asesinando gente a bombazos y tiros por estos lares; pretérito precursor de Zaffaroni en momentos que éste se dedicaba a negar habeas corpus a los tirabombas que Adolfo que defendía o a escribir un tratado sobre derecho penal militar más adecuado para los tercios de Alejandro Farnesio que para un ejército moderno, ambos sostenían con pasión mercenaria, pero en tiempos diferentes, la perversa creencia que los derramamientos de sangre que tanto le han costado a la Argentina -en los setenta pero también en democracia- justificaban la teoría de que en el fondo es la sociedad la culpable de todo.

Experto en escribir a diario el evangelio de la canallada, Adolfo tuvo momentos de gloria amañando medias verdades como cuando en un reportaje de la revista Gente (*), juró y perjuró que él y sus secuaces habían condenado el asesinato del Capitán Viola y de su hija de tres años, la singular crueldad con que los capitostes del ERP intentaron -sin siquiera acercarse a ello- destruir moral, aunque sí físicamente, al Coronel Larrabure o el burdo y cruel asesinato de Paula Lambruschini. Aunque uno recorra exhaustivamente, hemerotecas y bibliografías tratando de encontrar una prueba de que estas condenas existieron, jamás encontrará nada pues jamás dijeron una palabra de consuelo hacia los deudos de esas víctimas, aunque esto no signifique que quizás Adolfo las haya “pensado” en lo más profundo de su cerebro, ¿o debemos pensar que un cristiano como él puede mentir cuando de criaturas humanas, pero de otro palo, se trata?

Hoy Adolfo es testigo presencial del derrumbe de las tramoyas más falaces que se han urdido en la historia de nuestro país y como perverso telonero de estas, busca con desesperación una alquimia que le permita evadirse de su tramposa vida y forjarse un nuevo relato. Ha elegido tergiversar algo que para los argentinos tiene el valor y la fuerza de un sagrario, se ha metido con lo mejor que tuvo La Argentina en un siglo que en general fue para el olvido. Quiere, de manera descarada y grosera robarse la memoria de los SOLDADOS ARGENTINOS SOLO CONOCIDOS POR DIOS, e inventarles un pasado de desaparecidos sin importarle que ellos están registrados como héroes con sus nombres, más que en un cementerio, en el corazón de los argentinos. ¡Tamaña estupidez nos muestra que al "Adolfo”, ya en su senilidad, solo le queda talento para convertir sus canalladas en bufonadas grotescas.

(*).- Revista Gente, entrevista de Renée Salas y Osvaldo Leboso. Entrevista a Adolfo Pérez Esquivel.

Jose Luis Milia

miércoles, 22 de marzo de 2017

ALFREDO OLMEDO SE COMPROMETE CON LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO


¿DÍA DE LA MEMORIA?


Curioso país éste en donde la memoria reemplaza a la historia. En donde se enaltece a los que atacaron a la república y a sus instituciones. País en donde se escucha a un erpiano, Eduardo Anguita, decir que la organización armada a la que pertenecía (ERP) se financiaba con secuestros extorsivos y asaltos a bancos, y todo esto ante el silencio e indiferencia de la sociedad y de los fiscales. Curioso país éste, en donde se obliga a mentir acerca del número de desaparecidos afirmando que 30.000 es "emblemático". Todo esto como si fuera menos importante un número menor. País en donde se prohíbe llamar guerra al conflicto, aun cuando ellos (los guerrilleros) usaban uniforme y publicaban sus partes de guerra. "Guerra civil intermitente", la llamaron los montoneros en oportunidad de firmar un "Acta de pacificación nacional", en 1989. Un país en donde la vara de los derechos humanos es selectiva, y la Justicia es ideologizada y revanchista.

Somos víctimas de las organizaciones armadas de la época, Montoneros, ERP y afines. Queremos expresar que nuestros muertos no cayeron en forma accidental y hoy son olvidados por la historia oficial, únicas víctimas ignoradas de un conflicto que creíamos superado.


Al cumplirse un aniversario más de aquel 24 de marzo de 1976, rendimos homenaje a todas las víctimas de la misma violencia, sin distinción de banderas. Debemos mirar hacia adelante, despojándonos de todo dolor e indignación, trabajando por la necesaria concordia política, sin que esto signifique olvidar lo que pasó. En este sentido, convocamos a pensar en un futuro que no repita los enfrentamientos entre compatriotas e invitamos a la clase dirigente a terminar con los odios.

Silvia Ibarzábal
Vicepresidenta de la Asociación Familiares y Amigos de las Víctimas del Terrorismo en Argentina


martes, 21 de marzo de 2017

CÓRDOBA / LESA HUMANIDAD: DECLARAN NULAS LAS ACTUACIONES DE M.H. VACA NARVAJA EN UNA CAUSA

El TOF 1 envió el expediente de nuevo a instrucción, al juzgado federal 3

Miguel Hugo Vaca Narvaja

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº1 de Córdoba resolvió hoy por unanimidad la nulidad absoluta de todos los actos procesales cumplidos por Miguel Hugo Vaca Narvaja, Juez Federal N°3 del distrito, porque el magistrado había sido querellante en otro caso en el que las víctimas fueron su propio padre y su abuelo. El pedido de nulidad fue presentado por el policía retirado Pedro Nolasco Bustos -uno de los acusados- y fue refrendada por las defensas técnicas de todos los otros acusados, por lo que el fiscal Maximiliano Haurabedian dictaminó en favor del pedido.

Vaca Narvaja instruyó la causa "SORIA, Santiago Rufino y otros S/ Homicidio agravado con ensañamiento-alevosía etcétera", contra dos acusados que fueron ya condenados por el mismo tribunal por los homicidios de su padre y su abuelo, y se agregó en el pedido de nulidad el hecho de que el juez cobró junto con su familia indemnizaciones como víctimas de terrorismo de Estado, en cumplimiento de la ley 24.043. Además, el magistrado prestó asistencia profesional tanto en la causa "Videla" como en la Megacausa "La Perla", que comparte cuatro acusados con la causa "Soria..."

Bustos solicitó la nulidad y suspensión de todo lo actuado, introduciendo un nuevo argumento que denomina "hecho nuevo", el cual expresa que el magistrado Vaca Narvaja es una víctima en causas de lesa humanidad y por ende es denunciante, y que ha cobrado una indemnización de 248.000 dólares en tal carácter, por lo que debió inhibirse de intervenir en las presentes actuaciones, motivo por lo cual le ha causado un perjuicio irreparable, dudando de su imparcialidad para continuar en la causa, debiendo declararse la nulidad de todo lo actuado.

El Tribunal, integrado por los doctores Jaime Díaz Gavier (presidente) y Julián Falcucci (juez de cámara), indica que la resolución del fallo declara la nulidad de todos los actos procesales dictados en la presente causa a partir de la intervención del Juez Vaca Narvaja, devolviendo la misma a instrucción (Juzgado Federal Nº3), a los efectos que correspondan, con la intervención de otro juez instructor.

Declara además la nulidad de todos los actos procesales dictados por el Tribunal que resulten consecuencia de actos instructorios afectados por el vicio indicado, y pone los detenidos en la causa a disposición del Juzgado Federal Nº 3.